Opciones de vida

Pastor José Mazurett

1 Reyes 3:9-10 “Da, pues, a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo; porque ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande? Y agradó delante del Señor que Salomón pidiese esto.”
¿Si Dios no diera la oportunidad de pedir algo, qué le pediríamos? Cuando nuestros deseos son gobernados por la ambición, no hay límites suficientes que contengan nuestros anhelos personales, porque abarcan todos los aspectos de nuestra vida. Es muy importante, para nuestra salud espiritual, tener identificada la motivación de dichos deseos. La solicitud de Salomón, que agrado a Dios, nos permite dimensionar el alcance que tiene una vida consagrada, primeramente, a los asuntos del Reino y, nos permite vislumbrar nuestro propio crecimiento espiritual.
Señor amado, confesamos que no siempre tenemos plena claridad que nuestros deseos estén alineados con sus propósitos. Líbranos, Señor, de nuestros deseos carnales que nos alejan de una comunión íntima con su Santo Espíritu y nos nutre de su gracia.
Amados, amadas que la gracia del Señor nos permita: seguir “Creando Puentes” de sanos motivos de oración.